Soñarán en el jardín
de Gabriela Damián Miravete
Metas a corto y largo plazo:
-Entrar a natación
-Trabajar duro para pagar la inscripción de la escuela
-Juntar dinero para el Cervantino
-Hacer el clóset
-Pintar la casa en septiembre
-Comprar las sillas del comedor
-Comprarme unos zapatos
-Leer a Platón
-Hablar y ser simpática con la gente.
-Trabajar duro para pagar la inscripción de la escuela
-Juntar dinero para el Cervantino
-Hacer el clóset
-Pintar la casa en septiembre
-Comprar las sillas del comedor
-Comprarme unos zapatos
-Leer a Platón
-Hablar y ser simpática con la gente.
Nota de puño y letra de Erika Nohemí Carrillo (en una fotografía de Mayra Martell).
Los naranjos estarán cargados de frutos, y sus flores llenarán el aire húmedo del jardín oeste. Una neblina sedosa refrescará las puntas del pasto, de la hierba crecida de aquel prado. El sol saldrá siempre por detrás del almendro y las ramas del árbol más viejo, un corpulento ahuehuete, se extenderán primero hacia sus rayos, estirándose como una muchacha que quiere desperezarse. Alrededor de las nueve el jardín se irá poblando de siluetas. Algunas se saludarán entre ellas. Otras se espantarán con la caída de alguna naranja, y se alejarán riéndose hacia la sombra de otras hojas. Unas más mirarán hacia el mar que, bajo la pendiente que eleva al jardín oeste sobre la playa, rugirá y se extenderá hasta treparse en el azul grisáceo del cielo.