Un pequeño acto de valentía
De Ada Nnadi
Si la chica que está sentada frente a mí tuviera mis
poderes, haría lo que hago yo todos los días: hacerse invisible. Pero no los
tiene, y lo compensa hundiéndose aún más en su asiento. Sus alas se extienden a
su alrededor formando una cúpula que le protege la cara de las miradas. Trata
de evitar la atención de les niñes de la mesa a sus espaldas.